sábado, 16 de abril de 2016

Declaración de Purmamarca: una muy buena iniciativa con gusto a poco...

El 13 de febrero pasado publicaba en este blog, un post sobre la necesidad de volver a poner como centro de la política educativa lo pedagógico. Un día antes, los Ministros de Educación de todo el país, en el marco de la primer reunión del Consejo Federal de Educación, firmaban el documento titulado "Declaración de Purmamarca".

En ese momento prometí un análisis personal que entrecruzara principios y agendas que planteara el documento con algunas de las ideas sueltas, como siempre opinables, que vengo escribiendo en estos años en mi blog. Anunciaba al pie de esa nota que tenía enormes esperanzas de que me sorprenderían seductoramente. Reconozco que me equivoqué y lamento que así sea...
Posiblemente el optimismo puesto en el cambio de gobierno, en ese posible cambio “epocal” que advertía durante la campaña, generaron en mí expectativas desmesuradas. Pero, ¿les soy sincero? Esperaba un poco más...
Más allá de la hiper plausible decisión de ponerse de acuerdo en un “algo” y la comunicación de ese “algo”, pensé que aprovecharían este buen momento para hacer un poco de “docencia”. Imaginé que darían algún indicio de ruptura frente al modelo anterior con la idea de empezar a desandar un camino en que paradojalmente todos estamos de acuerdo que hace rato “nos hemos ido al pasto”... Pero no fue así...
En esta línea existe algo un poco más preocupante. La declaración reduce lo educativo sólo a lo escolar y eso es un déficit importante. Comete el grave error de quedar atrapado en lo que ocurre en el sistema educativo formal, sistemático, escolarizado. No realiza ni una sola referencia a las funciones que realiza en el orden educativo un Estado que ordena políticamente a la sociedad, que educa "más allá de la escuela" y que como toda institución, a través de su funcionamiento transmite mensajes, induce valoraciones y conforma actitudes en los ciudadanos...
Llegado a este punto y abandonando la desazón creo que deberíamos tomarlo igual, sólo como el puntapié inicial de un largo recorrido de algo mejor. Entonces así y sólo así, con algo de optimismo, es más fácil remarcar algunas vacancias o equívocos en los que avanza este documento. ¿El fin? Alertar sobre algunas de las líneas de agenda de debate educativo que parece atrasar algunos años, lustros y hasta décadas en algún punto específico...

Al releerlo completo siento que faltan palabras. Palabras que fueron dejadas de lado en el anterior proceso. Entre ellas "mérito", "rigurosidad" o "esfuerzo", por nombrar sólo tres de las muchas que se eludieron...
Desde el primer párrafo aparecen dos ideas, políticamente correctas pero que deben ser revisadas: “construir sobre lo construido” y "la Educación es garantía de desarrollo social y económico".
Para la primer idea me surge la siguiente pregunta, ¿cuáles fueron los principios de “lo construido” hasta aquí? Avancé hasta el final del documento albergando la idea de encontrar algún principio o acción diferencial con respecto al anterior período. No encontré nada muy diferente con excepción del punto referido a la Evaluación. Entonces, “construir sobre lo construido” ¿será mantener los mismos principios rectores que nos trajeron hasta acá? La frase es linda pero a la luz de nuestro devenir educativo me parece que habría necesidad de revisar un poco los cimientos de esta construcción...
En el mismo párrafo y cerrándolo aflora una temeraria premisa de la "Educación como garante": tengo enormes dudas sobre que una política educativa sea la principal garantía en el logro del desarrollo social y económico de un país. Siempre propongo “aflojar un cambio” en la visión causal y unidimensional del “optimismo pedagógico”. Ni optimismo, ni pesimismo. Equilibremos las cargas. La Educación por sí sola no puede y ponerla en ese lugar es generar una presión extra de responsabilidad que no está en condiciones de sostener.
No voy a profundizar sobre la categorización del cambio con "sabor a epopeya" que parece proponerse en el siguiente párrafo con la denominada "revolución educativa". Alguna vez aquí propuse analizar qué planteaba la Política y los políticos en torno a conceptos como “cambio”,“transformación” o “revolución” en Educación. En mi opinión ninguno de los tres encarna lo que verdaderamente necesitamos. De alguna manera, los tres terminan como “sinónimos” si todo vuelve a centrarse en la arquitectura, el equipamiento y las tecnologías, más que en un nuevo proyecto pedagógico. Por último, en este segundo párrafo, se abunda sobre un tema recurrente en este blog: la escuela como vértice del cambio. No está mal en un modelo escolarizado pero ¿Seguimos arrastrando el modelo escolarizado como el único formato posible de lo educativo? Ya lo adelanté en este mismo post: una pena no ampliar la mirada...
Por lo demás, está muy bueno ponerse de acuerdo con que hay que “evaluar”, con la recuperación del rol de los docentes y buscar el apoyo de familias y sociedad. Posiblemente, en la siguiente parte del documento se desbibuje esto que aprecié con fuerza en este párrafo. Pero no está mal que esté planteado y de esta manera...

A partir de aquí el documento avanza en algunos “principios comunes” y “agenda” con “pilares” que parecen calcados de políticas que hasta hoy vienen siendo implementadas. Para un próximo documento, sería interesante separar principios, de objetivos, de acciones a realizar. Parece un error taxonómico grave el no poder separar estos conceptos y ciertamente podría llevarnos a equivocaciones insospechadas en la implementación de políticas.

Fue muy grato encontrarme con algunos de estos “principios o pilares” que son parte sustancial de nuestro ideario como sociedad desde hace décadas. La Educación como bien público, derecho social y personal o la necesidad de mantener el nivel inversión, acorde a la vencida ley de financiamiento educativo, entre otros.

Cosa distinta es seguir insistiendo con avanzar en la obligatoriedad de “todo el nivel inicial” desde los 3 años. ¿Estamos tan seguros que profundiza el "fortalecimiento a la atención integral de la primera infancia"? Sin dudas, la respuesta que se da en el mismo punto produce cierto desánimo: el único formato es el escolar y se llama "jardín de infantes"... En este blog hemos hablado varias veces sobre este punto. Existen, en el mundo y también aquí en Argentina, diversos formatos institucionales exitosos -y más exitosos- que el actual “jardín de infantes”... Sería bueno revisar esta mirada...

En el punto siguiente entra de lleno en otro lugar común que está siendo puesto en duda en diversos sistemas escolares del mundo: la extensión del horario escolar. Más aún, aceptando esta hipótesis, el documento plantea un fuerte contrasentido: propone “más cantidad de horas de escolaridad, posibilitando que la escuela salga de la escuela”. ¿Salimos o no salimos del formato escolarizado? Parece intentar salir pero no se atreve del todo... Por allí parece ser necesario un fuerte trabajo de definiciones...

En el siguiente punto, se propone seguir pensando en que el Estado puede asegurar “el egreso” de la escuela secundaria. ¿Alguno pensó qué consecuencias prácticas tiene este concepto? Algo decía en mi anterior post Alberto Royo, un profesor zaragoceño,en su libro “Contra la Educación”. "Existe una confusión entre 'igualdad de oportunidades' e 'igualdad de resultados'”, nos decía este maestro... Por lo tanto, de mínima pondría el concepto “en suspenso hasta nueva aviso". Sí, alguno me dirá que es parte de la Ley de Educación Nacional en su apartado de Fines y objetivos de la Política Nacional. En todo caso, y de máxima, sería un buen motivo para repensar ese inciso h) del artículo 11 de la ley y hacer una propuesta que supere esta confusión...

En la incorporación de tecnología en las escuelas y el fortalecimiento de las autonomías provinciales en Educación no parece proponer cambios sustanciales. Es más sólo los nombra. Raro ya que en estos campos en la última década aparecen cambios en las propuestas educativas alrededor del mundo que contradicen algunos de los supuestos que se sostuvieron en estos años. El primero, en el plano de lo tecnológico con el progresivo abandono a nivel mundial del paradigma 2K: creer en el mágico impacto "educativo" de los “artefactos computacionales” más que pensar en lo pedagógico. Hoy los especialistas proponen abandonar la idea de “llenar las aulas de netbooks" y ganar en acceso wifi de alta transmisión utilizando los dispositivos móviles que ya poseen los alumnos. Los smartphones, por ejemplo... El paradigma parece mutar a más conectividad y menos gasto de los Estados en equipos que rápidamente se convierten en obsoletos. ¿No estaremos intentando con ideas que ya vienen siendo abandonadas porque no funcionaron?
El segundo elemento, más político, debiera haber sido más explícito: reconstruir desde las autonomías provinciales un federalismo educativo que termine con el ahogo y la asfixia que propusieron las políticas centralizadas en estos últimos 12 años. Romper con esta suerte de “unitarismo educativo”... Para ello, inicialmente, lo que falta es una idea de qué y para qué un ministerio de Educación en el orden federal, faltante desde la última transferencia de la gestión de las escuelas a las provincias en los años noventa. Algo extraño es que las provincias no hayan buscado incluir este debate en la agenda justo ahora que hay cierto espacio para darlo...
incorporación de políticas para mitigar el malestar institucional y docente en su relación con la comunidad que tiene enormes repercusiones sobre la tarea cotidiana en las escuelas. Todos faltantes que deberían ser abordados rápidamente, más teniendo en cuenta que coincidimos en que no hay transformación, cambio o “revolución” -ponele el nombre que quieras- sin mejorar la calidad de los que enseñan.

Por último y para aplaudir, la incorporación del único elemento discursivo innovador e interesante del documento que impulsa la creación de un organismo federal de Evaluación de la Calidad y Equidad Educativa. Aquí hay algo para remarcar: aparece allí pero sin mayores especificaciones sobre qué, cómo y a quiénes evaluar. Aquí hay mucho para decir y no alcanzan estas líneas para desarrollarlo pero, en principio y para ordenarnos, necesitaremos construir una matriz que de cuenta de nuestras necesidades en este área y pueda ponerse en práctica rápidamente... Una llamada de atención mientras festejamos: darse una política en este sentido no es “comprar” diferentes modelos evaluativos para que convivan entre sí... Es mucho más que eso... Aunque hay algo de innovador, todos los que trabajamos en educación sabemos que "la evaluación" es una componente que viene consolidándose en el ámbito del discurso y la acción educativa desde hace no menos de 3 décadas.

Aún así, estoy convencido que -aunque de una decepcionante tibieza- este documento fue un primer avance, un atractivo para para pensar que en un futuro más que cercano alguna de todas estas ideas que circulan por el debate educativo mundial empiecen a permear y sean parte de las orientaciones de política educativa de un futuro “confederal”... En fin: una nueva declaración que avance con mayor audacia... Estoy convencido que hay varias provincias con capacidad política y técnica para hacerlo... De última, lo único que no se pierde son las esperanzas...

lunes, 14 de marzo de 2016

"La escuela no es un lugar donde enseñen la búsqueda de la felicidad"... Para el debate

No me gusta mucho transcribir notas de diarios pero en esta ocasión haré una excepción. Ciertamente, muchas de las cosas que acá dice este autor se han escuchado en algunos reportajes por estas latitudes por lo que a algunos por ahí les suena a reiteración. Pero me decidí a traerla ya que me pareció densamente provocadora la forma en que responde a las preguntas del periodismo y como un buen aporte a un debate que en Argentina está bastante escondido... La nota original fue publicada el sábado 12 de marzo en El Mundo de Madrid, España y puede ser encontrada en su formato original aquí.
Durante la lectura fuí tomando algunas notas de aquello que me parecía interesante. Muchas de ellas, pensamientos que me surgieron... Se me ocurrió que para que no sea sólo un copy-paste, en azul y después de cada respuesta, agregar alguna de las marcas personales que realicé y de las reacciones que tuve durante la lectura... Pero aviso: eso es lo menos interesante. No se pierdan este reportaje... Ahí va el texto completo.



Alberto Royo, profesor de instituto en Zaragoza, cuenta que decidió escribir Contra la nueva Educación (Ed. Plataforma) cuando fue consciente de que iban ganando la batalla en la educación los que apuestan por "la felicidad desinformada" frente a la cultura y al saber. Cuando se percató del furor de libros sobre la educación y el éxito, el talento y la empatía, palabras que iban arrinconando a un conocimiento al que, mantiene el libro, no se llega sin esfuerzo, disciplina y constancia. 
BGV: El libro tiene cierto tono pesimista y, en definitiva, si ha tenido que contestar a "charlatanes" de la educación es porque en estos años ha aumentado el interés y, a priori, eso podría ser una buena noticia, ¿no?
 
AR: Hablar mucho de algo que no es útil no es beneficioso. Es como cuando se debate sobre la necesidad de que haya consenso en la reforma educativa. Si se ponen de acuerdo en lo que hay ahora, no lo vería tampoco demasiado beneficioso. Yo pongo dos matices. Debe hablar de educación el que enseña y, ahora mismo, los gurús de la nueva educación no son docentes. Y también creo que ahora mismo hay una mayoría de opiniones que no va en la línea de la nueva educación pero que no aparece en los medios de comunicación.

¿Pesimismo educativo? ¿Por qué no? Consenso en dejar todo más o menos como está... Me suena bastante... ¡Cómo me gusto eso de "charlatanes" de la Educación! Coincido con la idea de que en este debate necesitamos volver a darle prioridad de palabra a los que más saben sobre educación...

BGV: Lo que llama la nueva educación promueve valores como la creatividad que no parecen dañinos

AR: Lo que yo critico es que en la línea hegemónica de esa nueva educación sí parezca que se antepone el sentido lúdico al esfuerzo que conlleva cualquier aprendizaje, que se dé a entender que el éxito es fácil y que lo importante es una felicidad de libro de autoayuda. Que, en la realidad, se acaba arrinconando la disciplina, el esfuerzo y la atención. Ellos mantienen que el alumno de hoy tiene diferentes necesidades pero lo cierto es que sólo un sistema educativo riguroso y que exija esfuerzo garantiza la movilidad social. Ese sistema sería mucho más eficaz que el paternalismo y el buenismo hacia los estudiantes con menos recursos. Cualquier aprendizaje necesita disciplina y tenacidad. Un mal sistema educativo perjudica al pobre cultural, a aquel que en su entorno familiar no puede escuchar un vocabulario rico. En el fondo de esta cuestión sobre la nueva pedagogía está la pregunta de qué queremos que haga la escuela, si los niños van a ir a ser felices o a aprender. La escuela tiene que dar formación, no es un lugar donde enseñen la búsqueda de la felicidad.
 
¿Nueva educación? Desde la aparición de la pedagogía crítica hace poco más de 40 años que venimos diciendo "lo nuevo". Algo debe estar pasando. Jugar. "Felicidad de libro de autoayuda". Paternalismo. Buenismo. Falta de rigurosidad en la escuela. ¿Sólo en la escuela?
 
BGV: Le ha puesto un título a la defensiva, que no suele ser estrategia recomendable.

AR: En el título me antepongo a lo que sé que voy a recibir. Ahora mismo, el discurso hegemónico es lo fácil y lo cómodo. Si mantienes la importancia del esfuerzo eres ya sospechoso de ser un retrógrado.
BGV: Pero, en definitiva, nadie le impone a usted cómo tiene que dar sus clases, ¿no?
AR: La presión es importante. Cuando se habla de la enseñanza, desmarcarse de la línea oficial es incómodo.
 
Importante para cada docente. ¿Presión del sistema al docente para ser parte del discurso hegemónico? ¿Se puede resistir? ¿Quiénes resisten?

BGV: ¿Cómo explicaría las diferencias entre comunidades? Porque, al final, se rigen por la misma ley y las diferencias entre Castilla y León, o Navarra, con Andalucía son muy importantes en PISA.
 
AR: Es muy complicado explicarlas. En aquellas comunidades donde el espíritu Logse se ha aplicado con menos fervor, diría que el estropicio es menor. Navarra sería el caso. Habría que intentar que no hubiera esas diferencias. También influye cómo en cada sociedad se considera la educación, ese clima también influye. Es necesario que hablemos de movilidad social y de meritocracia pero es un discurso que choca con modelos sociales que vemos a diario en la televisión. La manera más ética de progresar es con la educación pero es complicado cuando se ven ciertos modelos de éxito en los medios o en la política misma.

Resaltar las últimas 2 oraciones... Una y otra vez... Las 2 últimas... Me gustó eso de "la manera más ética de progresar", lo que demuestra que hay otras maneras no éticas de progreso. ¿Habrá progreso sin ética?
 
BGV: Pero, curiosamente, en esos mismos medios se han hecho famosos para el gran público unos cocineros que, para llegar donde están y mantenerse, han tenido que esforzarse muchísimo, porque el trabajo en la cocina no es precisamente fácil ni relajado y requiere disciplina. Concursos con niños a los que se juzga de manera implacable.

AR: El caso de los cocineros es muy interesante. Hoy, que tanto hablamos de creatividad, de la originalidad y al mismo tiempo se desprecian los conocimientos, se olvida que esos cocineros han tenido que dominar la cocina tradicional antes de adentrarse en la cocina de vanguardia. Y eso también pasa con el arte contemporáneo o la música, se llega a la creatividad y a la innovación después de conocer su historia y los fundamentos.


No se crea de la nada. Soy creativo después de aprender aquello sobre lo que voy a innovar...No hay creatividad sin conocimiento...

BGV: En el debate sobre la reforma de la educación hay un asunto que no es nueva pedagogía y es sobre la selección del profesorado.

AR: No tengo inconveniente en que se me vuelva a evaluar. La pregunta es qué se va evaluar, porque no me importaría que fueran mis conocimientos pero no sé si se pretende mi competencia emocional.
 
El planteo de "¿qué evaluar en un docente?". Complejo. Polémico. Útil lo de la competencia emocional.
 
BGV: No me refería tanto a la evaluación de los que están ya como a los que empiezan a estudiar para ser profesores y luego las oposiciones.

AR: Soy partidario de un sistema de selección muy duro. Incluso me plantearía una prueba de cultura general inicial. Recuerdo que se hizo hace años una en la Comunidad de Madrid, lo criticaron y apenas nadie se paró a pensar en la vergüenza de muchas de las respuestas. Cuanto más rigurosa sea la selección de los profesores, mejor.
 
¿Sistema de selección de los maestros? Imagino la respuesta gremial...

BGV: Suena duro lo que dice en el libro de que los niños tienen que llegar motivados de casa.

AR: Es que aprender es apasionante. Mi hijo mayor tiene cinco años y la primera vez que se paró a leer un cartel, cuando lo consiguió, tenía los ojos hasta vidriosos. Lo que yo quiero transmitir es que lo lúdico no tiene por qué ser lo motivador, que aprender siempre lo ha sido. Lo de la motivación es delicado porque no todo nos atrae, de entrada. En la vida, hacemos cosas que no nos apetecen, que no parecen sugerentes y luego nos gustan. Estamos tan preocupados en motivar al que no quiere estudiar que acabamos desanimando al que quiere. Evitamos decir la verdad al que lo hace mal y al que lo hace bien.


¡Genial! ¡Me pasó como maestro varias veces ver cómo un chico se emocionaba ante el descubrimiento de su propio aprendizaje después de haberle costado horrores! El rol del docente sigue siendo el de guía pero dejando el rol pasivo al que no acostumbraron en los últimos años... Volver a corregir...
 
BGV: Quizás se refieran a que no hace falta para aprender memorizar tanto como en el sistema español, que puede desmotivar.

AR: Yo tengo que defender la memorización y otra cosa distinta es que se memorice todo sin entender nada. La memorización ya se criticaba en la reforma de Villar Palasí, la de la EGB. Yo intento contrarrestar la deriva de la enseñanza. Es fundamental en la educación.

¿Por qué la periodista intenta ponerlo en ridículo? ¿Por qué desmotivaría la memorización de ciertas cosas? Excelente respuesta. No todo es memorización pero no debe desaparecer...

BGV: Tampoco goza de buena fama ahora la clase magistral.

AR: Es curioso porque, en música, hablar de una master class, o sea, clase magistral, es algo muy positivo y prestigioso y, en la enseñanza en general, si la defiendes generas ciertas sospechas a pedagogos que confunden muchas cosas. La autoridad, que es fundamental, y el autoritarismo, por ejemplo. La autoridad del profesor no es para imponer, es la que se deriva del respeto intelectual hacia quien sabe. Por eso, la relación entre el alumno y el profesor nunca puede ser horizontal porque el primero aprende y el segundo sabe. Es una relación jerárquica.

¡Opa! ¿Recuperar la idea de relación jerárquica en el saber? Esto puede traer más de un dolor de cabeza a los "democratizantes educativos"... Los propios docentes deben recuperar autoridad desde el saber... ¿Qué es lo que habría que saber ahora, entonces? 

BGV: ¿Cómo se logra restituir esa autoridad?

AR: Evitando los aprobados de despacho, por ejemplo, como pasó hace unas semanas en Andalucía. No va a favor de la autoridad intelectual del profesor, que es lo más parecido a la autoridad moral de un padre. Pudiendo hablar de disciplina sin que nadie te tache de reaccionario. Lo fundamental es que hubiera una concienciación social en el sentido de reconocer que el profesor es el profesional de la enseñanza y que se le debe un respeto intelectual. Si esto estuviera bien interiorizado evitaríamos conflictos. Cuando hablamos de educación se dan circunstancias que no se darían en la sanidad. Yo he recibido consejos de padres de alumnos y es como si un paciente aconseja al médico. Se dan situaciones surrealistas. En cuestiones profesionales, los padres no tienen mucho que decir.
 
¡Aplauso! Sé que le molesta a más de uno pero... Síntesis perfecta de lo que pienso... Contiene todo: reconocimiento del docente como profesional, respeto intelectual, no cualquiera puede opinar sobre el trabajo profesional del docente... Los docentes, ¿entenderemos esto? Por ahí, si empezamos nosotros...

BGV: A veces también da la sensación de que se han confundido igualdad de oportunidades e igualdad de resultados

AR: El error fundamental de la Logse fue obsesionarse con la igualdad. El alumno que no es capaz o no quiere esforzarse no va a progresar, por lo tanto la equidad ya está malograda. Se ha tomado la igualdad como punto de llegada y no de partida, que es la única admisible. Ningún alumno que quiera esforzarse tiene que ver limitado su derecho a aprender y, al que no quiera esforzarse, no podemos protegerle. De todas maneras, el alumno brillante sale adelante con un mal sistema pero es que en la educación pública debemos fijarnos en los que tienen dificultades y quieren aprender.
 
Me volví a acordar de Frigerio con lo de "igualdad de inicio"... ¿Por qué seguiremos insistiendo con eso de "garantizar el egreso"? Ingreso y permanencia parecen lógicos, ahora ¿el egreso? Polémico lo de "Ningún alumno que quiera esforzarse tiene que ver limitado su derecho a aprender y, al que no quiera esforzarse, no podemos protegerle". Imagino algunas respuestas de algún amigo a esta premisa...

BGV: El caso es que tenemos un sistema con el fracaso escolar de los más altos de Europa.

AR: Hablamos de fracaso escolar cuando el alumno no promociona. Pero el fracaso también es ver si ha aprendido lo que debería saber. Pero nadie dice que no se deba evaluar el sistema, deberíamos analizar qué se hace mal. Y uno de los principales errores es que cada vez más se han ido rebajando los contenidos. Sólo hay que ver los libros. Si, como mantienen los pedagogos, el conocimiento está en internet, para qué vas a aprender en un libro quién fue Colón si está en Google. No se dan cuenta de que internet puede ser un lío terrible para gente que no tiene los recursos para discernir.
 
¡Uy, uy, uy! ¡Palazo para los promocionistas de la hiperconectividad! La típica confusión entre "información" y "conocimiento". Resuelve bien dentro de su línea de pensamiento. Sin embargo, tengo dudas. Me parece muy interesante redefinir el trabajo que debemos realizar de lo que se desprende de la última oración...

BGV: Pero está de acuerdo en que habría que ver qué se hace bien y mal.

AR: El sistema necesita una evaluación. Las metodologías innovadoras tienen poca base empírica. Deberían ponerse en marcha en sitios muy concretos, en proyectos piloto. Innovar es cambiar algo para bien. Si se quiere plantear una metodología nueva, tiene que haber una base que la avale. Yo estoy contra la innovación por la innovación. Hay que probar y evaluar.
 
Innovar parece marketinero... ¿Se animarán a evaluar exahustivamente los promotores de nuevas metodologías sus propias acciones y métodos? ¿Cuál debería ser el piso mínimo de base empírica para aceptar la puesta en práctica de cualquiera de esas nuevas metodologías? ¿Se están encargando de eso los que gobiernan el sistema o "por marketing" estarán probando masivamente lo que en unos años nos dirán que no sirvió tanto?

BGV: En Gran Bretaña, en esa evaluación, apostaron en su día por hacer públicas las reválidas. Se han llevado sorpresas, como que hay colegios públicos de zonas humildes que lo están haciendo muy bien. Pero aquí los sindicatos se niegan en redondo.

AR: Podría ser positivo, no veo por qué hay que tener miedo a las evaluaciones y que sean públicas, teniendo en cuenta el contexto del tipo de alumnado. Si se evalúa algo, conviene conocer luego los resultados.

Sin medias tintas... Evaluación intergral...
 
BGV: ¿Deberían estar más claros los límites de lo que hace la escuela y lo que se hace en casa?

AR: Si en tercero de la ESO tienes a un maleducado, la culpa no es del profesor. Pero se cometen errores similares en casa y en la escuela. Se opta por lo más cómodo. Los sobreprotegemos y los estamos dejando desnudos. Se habla de quitar los exámenes, por ejemplo, cuando precisamente la educación tiene que ser una carrera de obstáculos porque los alumnos tienen que saber vencer dificultades, resolver problemas, tener capacidad de gestionar un fracaso, de tolerar la frustración. Se habla de educar en valores y la resiliencia no es uno de los que más suene.

No sé si es buena la respuesta. Coincido con la respuesta pero me da la sensación que la pregunta podría haberse abordado desde otro lugar... "¿Cuales son las diferencias entre uno y otro agente educador?", por ejemplo... ¿Qué se espera de cada uno? Roles...
 

BGV: ¿Hacen falta tantos deberes como se mandan en España?

AR: Demasiado deberes y mal elaborados son una estupidez. Unos deberes que no pueden realizar solos los alumnos no están bien puestos.
 
Tarea para el hogar. Me acordé de la maestra de Bella(6) en la primera reunión de padres: "enviaré tarea para el hogar todos los días. El objetivo es que los chicos comprendan una rutina y que hay actividades fuera de la escuela que ayudan en lo que estamos aprendiendo en ella". Completa con lo que dice Royo... Pienso en lo bueno que sería "normalizar" estas ideas para todos desde una política pública. Imagino guías de trabajo impresas gratuitamente por los ministerios para cada alumno en cada tema de la currícula o algo parecido...
 
BGV: Antes hablábamos de los cocineros. Los deberes son entrenamiento, si están bien puestos. En un país de grandes logros deportivos, no parece que tengamos en cuenta lo duro que es llegar hasta ahí.

AR: Es que las cualidades que se ven en el deporte como positivas, son las que se quieren desterrar de la educación. Cualquiera elogia a Nadal pero, si se habla de alta cultura, se considera elitista, segregador, clasista. No sé qué tiene de malo el elitismo si los que llegan arriba son los que se lo merecen. ¿Queremos una meritocracia? Eso es que lleguen los más capaces, los mejores, los más honrados. Ahora no lo estamos viendo en política, por ejemplo, donde, aunque creo que hay muchos honrados, no suelen llegar a lo más alto los más capaces.
 
Otra estupenda respuesta que sintetiza lo que vengo pensando desde hace un largo tiempo... Recuerdo en este momento mis primeros años de docente y mis peleas con las maestras más tradicionales de las escuelas en las que trabajé: las reivindico, les pido perdón... En algo tenían razón... Hacían un gran trabajo...

BGV: El hecho de haber arrinconado los conceptos de esfuerzo y disciplina, ¿cree que ha tenido efectos en la sociedad en general?

AR: No fortalece la responsabilidad individual. Creo que nos hace falta, antes de quejarnos de todo, un poco más de compromiso y de autocrítica, apelar más a la responsabilidad individual. Soy de los que piensa que, si cada uno de nosotros intentamos hacer nuestro trabajo lo mejor posible, eso tiene un efecto contagioso.


¡Magnífico! Para anotar: responsabilidad individual, compromiso, autocrítica... No tengo mucho más para agregar... 


lunes, 7 de marzo de 2016

A propósito de posibles despidos en Conectar Igualdad... Hagamos las cosas bien...

En estos días se cumplen 2 años desde el anuncio oficial de la finalización del proyecto OLPC. Nacido en el año 2005, las siglas en inglés definen “una computadora portátil por chico”, aunque el proyecto suscitó algunas críticas en sus inicios, recibió el apoyo de grandes organizaciones internacionales, como Naciones Unidas y el impulso de gigantes del sector tecnológico como Intel, Google o Ebay. En poco más de diez años el proyecto prácticamente ha desaparecido a nivel global y sólo sobrevive en algunos países o regiones en forma independiente.

Sobre la base de modelos similares, los llamados “One to one”, varios países, entre ellos Argentina, diseñaron sus propios programas. Todos, tanto los que estaban bajo la órbita OLPC como los independientes, se basaron en una idea relativamente simple y sumamente atractiva: ofrecer oportunidades educativas para los niños de las regiones más aisladas y pobres del mundo, dando a cada uno, una computadora portátil de bajo costo; entre nosotros lo que llamamos “netbook”. En Argentina se implementaron programas nacionales como Conectar Igualdad y también jurisdiccionales como el Plan Sarmiento en Ciudad de Buenos Aires o el Joaquín V. González en La Rioja, entre otros.
En los últimos días, uno de ellos, Conectar Igualdad, ha reaparecido en el debate público a partir del cambio de gestión del gobierno federal, su reorganización y la denuncia del posible despido de 1100 agentes que forman parte de un programa que daba soporte pedagógico a la entrega de netbooks y que paralelamente desarrollaba software libre para uso educativo. Lamentablemente, la exposición pública de una política educativa vuelve a centrarse en el conflicto y no en el desafío. Pero lo más desesperante es que lo ocurrido nos muestra nuestra eterna confusión entre evaluación de políticas públicas y publicidad de actos de gobierno. Imaginemos lo bueno que sería evaluar el programa que daba soporte pedagógico a Conectar Igualdad. Por ahí de la acción de evaluar sale que 1100 eran un montón! Por ahí, lo contrario... Ahora, justificar una política pública porque "algo estaban haciendo por dar sentido pedagógico a la entrega de netbooks" no alcanza. Se impone abandonar el "masomenismo". Imaginemos, en todo caso, una evaluación exhaustiva y en profundidad de los avances o no avances que aparejó la distribución de más de 6 millones de netbooks (el número sale de la suma de los equipos que oficialmente dicen haber distribuido los programas).
Evaluar sistemáticamente los programas y obtener datos empíricos de impacto podrían hacer que las orientaciones de la política educativa cambien. Es cierto que algunos se convierten en grandes detractores de rigurosas pesquisas ya que atentan contra el statu quo, y porque no, hacen peligrar sus actuales puestos de trabajo... Pero en realidad programas como estos, muy a nuestro pesar, están siendo revisados en todo el mundo por su bajo o nulo impacto en la calidad de los aprendizajes obtenidos por los chicos. Algunos como el sociólogo Alejandro Artopoulos, ex consejero del plan Conectar Igualdad y director del Laboratorio de Tecnologías del Aprendizaje de la Universidad de San Andrés (Udesa) son tajantes en sus reflexiones: el capítulo argentino (y no sólo el argentino) fue un verdadero fracaso.
 
La mayoría de las investigaciones publicadas tienen base en el impacto social del uso de la netbook. En este sentido, los resultados parecen relativamente alentadores: los chicos y las familias han usado las netbooks y son vistas como algo bueno en el ámbito familiar y social. Posiblemente estos avances que poco tienen que ver con lo pedagógico, obturen la visión sobre los otros datos empíricos que circulan que demuestran que los proyectos en su fase educativa nunca llegaron a despegar del todo. El tema es que basados en el “achicamiento de la brecha digital”, que no está nada mal, nunca pudieron tomar relieve pedagógico... En Latinoamerica existen dos estudios realizados para analizar el impacto de las netbooks en la escuela, uno realizado en Perú, en 2012 y otro en Uruguay, en 2014, este último a cargo del Instituto de Economía de la Universidad dela República y financiado por el Plan Ceibal y la AdministraciónNacional de Educación Pública (ANEP). Ambos estudios concluyen que el impacto del proyecto ha sido nulo. Los resultados sugieren que en ambos países no ha habido impacto positivo ni en matemática y ni en lectura a nivel general, ni tampoco según nivel socioeconómico. Apuntan a la falta de formación especifica de los maestros y profesores y al mal uso de las computadoras, como una de las posibles causas de este resultado. "Las netbooks se utilizan en clase fundamentalmente para buscar información en Internet”, aseguran. Una pista sobre por qué es razonable no encontrar un efecto sobre esas habilidades...
Durante el segundo semestre de 2015, la segunda entrega del Tercer Estudio Regional Comparativo yExplicativo (TERCE), coordinado por la Oficina Regional de Educaciónde la UNESCO para América Latina y el Caribe, dio a conocer datos sobre logros de aprendizaje de estudiantes de la región y un nuevo informe sobre los factores asociados a este proceso. El estudio ratifica avances y desafíos en la superación de la crisis del aprendizaje, que afecta especialmente a los más vulnerables en los países latinoamericanos. Esta investigación indica avances en casi todos los países participantes, pero la mayoría de los estudiantes sigue concentrándose en niveles bajos de desempeño en lenguaje (lectura y escritura), matemática y ciencias naturales. Entre los factores asociados, entre los que se encuentra los “recursos del aula”, se remarca que “El uso del computador dentro del ámbito escolar tiende a relacionarse negativamente con el aprendizaje, si bien se aprecian algunas excepciones dependientes del contexto y frecuencia de su uso”.
En este sentido , los reportes complemetarios de PISA (OCDE) demuestran que uno de los factores asociados más importantes para la mejora de la calidad educativa son la mejora de la calidad de los maestros en términos de sus competencias profesionales y la implementación de programas de entrega de libros de texto y materiales educativos de distinta índole, relegando en a segundo o tercer plano el uso de nuevas tecnologías en el ámbito escolar. En este sentido parece que programas como los de provisión gratuita de libros tanto de textos como literarios para cada alumno tienen mayor impacto que las netbooks. En nuestro país Nación y Ciudad de Buenos Aires han avanzado y bien en este tipo de acciones. Pero más allá de los avances y sin abandonar el soporte papel, esta comprobación efectiva parece abrir una puerta hasta ahora inexplorada: la tecnología podría entrar a la escuela por otro dispositivo y no por la netbook. Durante la campaña de las PASO uno de los precandidatos a presidente de la Nación, el ex-senador Ernesto Sanz proponía en su programa la distribución desde el Estado nacional de tabletas Kindle para cada alumno dando acceso a miles de libros precargados o por cargar vía Internet, de acuerdo a cada nivel educativo. Kindle es un lector de libros electrónicos (e-books), un dispositivo portátil que permite almacenar y leer libros digitalizados. Si el libro parece ser más efectivo que la netbook podría ser interesante explorar el uso del libro electrónico que fusionaría ambas tecnologías...
La aparición de otros elementos tecnológicos como las tablets o los mismos smartphones también atentan contra las netbooks. La tecnología cambia rápidamente, se hace más accesible al común de la gente y si lo más importante es estar conectado, la “banda ancha adecuada” para una escuela, pareciera ser un objetivo más interesante que repartir netbooks. Aseguran, ya que no hay números oficiales sobre el punto, que las escuelas del país conectadas no supera el 35% del total y que sólo un 15% tendrían el ancho de banda necesario para conectar el número de equipos que están distribuidos por los programas. En esta línea opina Francesc Pedró, uno de los expertos en tecnologías aplicadas a la educación más reconocidos del mundo, jefe de la División dePolíticas Sectoriales, TIC y Educación de la Unesco: “Las masivaspolíticas de equipamiento han conducido a errores y no han dado losresultados esperados. Hay que dejar de llenar las aulas con netbookse invertir en conectividad. Hoy, un gran porcentaje de jóvenes de 15años en América Latina tiene un smartphone. Hay que aprovechar eluso que hace de ese u otros dispositivos móviles. Se ha ganadomuchísimo en los últimos años en acceso, pero que uno estésentado en un aula llena de computadoras no quiere decir que aprenda.El reto, ahora, es un reto de calidad. Más dinero no se traduce enmejor aprendizaje”
Por lo visto en las investigaciones y lo expuesto por los especialistas se pone en duda el impacto del uso de las netbooks en el ámbito escolar. Un último elemento que dificulta pensar el futuro, más allá de la falta de articulación efectiva con las políticas educativas, es el costo incremental de los programas de este tipo. Este es todo un tema en sí mismo que merecería una nota aparte. Aquí sólo diré que está estudiado (el Plan Ceibal lo ha hecho) que, entre equipamiento irreparable, robo o pérdida, más la obsolescencia tecnológica, cada cuatro años el programa debe renovar la totalidad de las máquinas en stock. Dicho de otra manera las máquinas tienen una vida útil no más allá de 4 años, sacando la batería que dura la mitad de ese tiempo. Un chico que inicia hoy su escuela primaria, necesitará que el Estado le provea por lo menos de 3 equipos a lo largo de su biografía escolar (y el doble en baterías) hasta terminar su secundario. El costo – beneficio no sería el esperado...
Lo ocurrido en estos días en Argentina, sin dudas, convierten este momento en "un buen momento" para revisar nuestras ideas sobre programas basados en el “uno a uno”. Creo que suena temerario, en este marco, proponer finalizarlos “porque sí”, tan temerario como mantenerlos “porque sí“ o profundizarlos con alcances a niveles educativos todavía no comprendidos, “porque sí”. Lo que sí tengo claro es que tal como se plantea el debate desperdiciaremos nuestro tiempo discutiendo en torno al tema, esquivándole una vez más a lo medular. Y para algún desprevenido nada más lejos de mi parte que estar contra el ingreso de la tecnología al aula. Vital es ponerla en su verdadera magnitud y alcance. Darle el espacio que merece. Ni más ni menos. Estamos a tiempo de hacerlo... y de hacerlo bien.

jueves, 25 de febrero de 2016

En 10 tuits actualidad sobre paritarias docentes 2016... Una mirada.

Durante el día de hoy publiqué 10 tuits numerados en mi cuenta @FlavioBuccino de TWITTER con parte de mi mirada personal sobre el acontecer de la paritaria docente 2016...
Acá la sucesión de tuits con el modestísimo aporte... Espero ayude para algo...