Educación infantil - Educación temprana - Ley de obligatoriedad de 3 años ¿De qué hablamos?

Este post es un texto extractado de un trabajo presentado durante el mes de julio de este año a un grupo de legisladores nacionales en torno al posible debate sobre una "Ley de Obligatoriedad de sala de 3 años".

Como sociedad nos caracterizamos por no abrir los debates sino por presentarlos "predigeridos", casi cerrados, posiblemente para que el objetivo, sea el que fuera, se logre sin grandes sobresaltos y sin necesidad de mayores y profundas argumentaciones. Una verdadera lástima. Perdemos lo más rico que son los aportes individuales o colectivos que enriquecen nuestra mirada frente a las cosas... Por eso y en este sentido, querría que estas líneas fuesen tomadas sólo como un aporte más...

Desde el principio y antes de entrar en tema quisiera agradecer la inmensa y categórica ayuda que me dió Carolina Snaider para pensar estas cosas en conjunto. Y debo reconocer que muchas de sus ideas y datos son plasmadas en este texto tal como me las ha "enseñado". Una maestra... Una grande... Si quieren profundizar sobre ella, aquí una excelente nota sobre este tema, Escapar hacia atrás: El nuevo interés por el jardín de infantes en la Argentina, escrita conjuntamente con Mariano Narodowski en Foro Económico.

Sería muy interesante/importante que muchos de los que saben (y por cierto saben muchísimo más que yo) participaran del debate... Hasta el momento no parece que así fuera...

Educación infantil - Educación inicial - Educación temprana
Ley de obligatoriedad de 3 años
Una aproximación desde los márgenes al estado del arte

Estamos frente a un cambio social y cultural. Los niños ingresan a edades cada vez más tempranas a las instituciones escolares. ¿Es bueno o malo? A priori, no hay ningún trabajo que confirme "bondades o maldades". Lo que si sabemos por el avance en el debate son dos elementos de vital importancia. El primero en torno a lo que se denomina "educación temprana". Los primeros años de vida en el ser humano son fundamentales para el desarrollo futuro. La etapa infantil debe y requiere ser estimulada en todos los sentidos, creando y generando aprendizajes que en la vida futura serán básicos para la vida. Pero cuidado: por estas tierras todavía asimilamos Educación sólo a escolarización o a modelos institucionales escolarizados y eso no es lo que nos dicen los trabajos de investigación sobre los que muchos se apoyan. Entonces y para saber de qué hablamos pongámonos de acuerdo: Educación no es igual a escolarización. Si coincidimos con eso podemos seguir... En segundo lugar, se verifica una tendencia del relevo de las familias en la socialización a una mirada cada vez más complementaria en la relación familia – institución,algo que retomaremos en otro punto de este texto. Es por esto que necesitamos diferenciar las propuestas educativas para la población de 45 días a 5 años, evitando la adopción de modalidades propias de la enseñanza a niños mayores.

Tenemos un nivel inicial refractario al reconocimiento del modelo escolar como único formato. Si investigamos un poquito más allá de nuestro entorno comprobamos que existe una historia basada en la exploración de modalidades alternativas de atención educativa a la primera infancia. Subyace igualmente la creencia social de que una propuesta educativa que se aleje de la forma escolar corre el riesgo de ser “menos educativa”.

Las familias pueden tener (y tienen derecho a tener) sus propias demandas con respecto a la educación de sus hijos. Si la demanda de otros formatos es de sectores medios la entendemos como ejercicio de responsabilidad adulta y elección de recorridos formativos. Si la demanda la realizan los sectores pobres es “sospechada” y se actualiza una reacción que podríamos considerar tutelar.

Existe un encierro argumental: asimilar desigualdad a diversidad. Diversidad y desigualdad no son la misma cosa. Es cierto que los “diferentes” –definidos desde una normatividad que toma como universal una identidad particular– se encuentran muchas veces entre quienes sufren desigualdad en términos de la justicia distributiva. Pero la justicia distributiva no es suficiente para reconocer la diversidad.

No existen datos confiables para poder establecer el nivel de cobertura real tanto en sala de 3 y 4. Los pocos datos disponibles registran: a) un aumento de la escolarización con privatización. Caída de la matrícula estatal frente a la privada en el nivel inicial. Dos de cada 3 chicos que ingresan al nivel lo hacen por el subsector privado. b) no se ha logrado la universalización de la sala de 4 y todavía subsiste un déficit relativamente importante en sala de 5 en áreas rurales. La cobertura actual de las salas de 3 y 4 es baja en el interior del país. Los porcentajes suben sólo por el peso real ponderado en cobertura que realizan los grandes distritos (Conurbano, Rosario, Córdoba y CABA). Persisten provincias con coberturas muy bajas (NEA y NOA). Se estima que en sala de 4 el porcentaje ronda el 75/80% pero con más de la mitad de las provincias por debajo de ese promedio. En sala de 3 se estima que está aproximadamente en el 55/60% con el mismo inconveniente en la distribución territorial de la cobertura. c) No existen datos sobre los servicios "no escolarizados" por lo que es muy difícil dar un número exacto. Las inequidades en el acceso se ven agravadas por las desigualdades en la calidad. A pesar de que en su conjunto estas modalidades absorben un gran porcentaje de la matrícula total, las estadísticas oficiales no registran ni publican de forma sistemática datos al respecto.

Se comprueban cambios sustanciales en la relación escuela – familia. Necesitamos abandonar el eje escolar como organizador de esa relación teniendo en cuenta las características y expectativas de cada familia. Todas las familias son diferentes tanto por estructura como por expectativas. No se puede realizar una respuesta unificada desde la oferta. Por eso, por ejemplo, varios países han decidido que la Educación infantil no se organice alrededor de la escuela exclusivamente (Noruega, Finlandia, Suecia, entre varios otros).

Está absolutamente probado el escenario fragmentado en la atención a la primera infancia. Afectado por la diversidad de normativas que lo regulan y la fragmentación en las modalidades de provisión, no existe a nivel país registro unificado de propuestas educativas no formales o "menos formalizadas" para la primera infancia. Varios agentes participan en esta atención primaria tanto desde el estado federal o los estados provinciales o locales, como también desde el sector privado y organizaciones sociales. Sin embargo, la dispersión de formatos institucionales, no es un problema "per sé". Es más, abona a una mayor riqueza del sistema. Sin embargo, el objetivo debe ser lograr calidad equivalente en todo el país entre todos los formatos y en todos los segmentos sociales tanto para la oferta estatal como para la privada. El objetivo debe ser que no haya ofertas de primera y de segunda. A la fecha el espectro de modalidades a nivel nacional es inabarcable. Todos funcionan en un marco superpuesto y desarticulado, sin contar con un acuerdo unificado sobre las condiciones básicas necesarias para operar en estos espacios. Mientras jardines incorporados a la enseñanza oficial son regulados mediante diseños curriculares, estatutos docentes y reglamentos escolares, el resto de los servicios- que atienden prioritariamente a poblaciones con necesidades básicas insatisfechas– responden a lógicas de menores exigencias en cuanto a infraestructura, supervisión pedagógica, condiciones de contratación y niveles de profesionalización y capacitación del personal.

Lamentablemente y hasta el momento el proyecto oficial sobre la obligatoriedad de sala de 3 no da cuenta de casi ninguno de estos y otros puntos de vital importancia para dar en un debate sobre la temática. Esperemos que al momento del "start" de esta carrera, nuestros legisladores estén a la altura del tema y profundicen en el debate para aprobar la mejor norma...

Comentarios

  1. Vine un rato a mi PC, para curiosear en tu blog, y me encontré con este artículo que también me gustó.

    Hay algo que quiero subrayar citándolo porque me place, es donde leí:

    «[...] Todas las familias son diferentes [...] que la Educación infantil no se organice alrededor de la escuela exclusivamente [...]»

    Obviamente, no la saco del contexto de todo tu artículo, pues únicamente tiene apropiada significación en el marco del mismo.

    Un saludo cordial.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Sindicatos. Docentes. Comienzos de clase. Paros ¿Por qué llegamos hasta acá?

Un tema a resolver por los maestros.

Volver a lo importante: la centralidad pedagógica...