Violencia, violencia escolar, bullying: ideas sueltas...



Quise escribir una nota completa sobre el tema del bullying pero reconozco que no pude.
El enojo y cierto hastío me impidieron avanzar más allá de las premisas que publico aquí.
¿Motivo del enojo y el hastío? El maltrato del tema por muchos de los que tuvieron oportunidad de decir algo públicamente…
Por eso van unas cuántas ideas sueltas. No son las únicas. Ninguna de ellas es una idea cerrada e inamovible. Digamos que son “certezas”, que pueden ser removidas o superadas a partir de los datos empíricos que aporten aquellos que crean que son equivocadas y las refuten… Estoy dispuesto a aprender. De eso se trata… Abrigo alguna esperanza de que el lector igual encuentre algún hilo conductor entre todas ellas…

1.- Normalización y escuela
Un señor, en plena Ciudad de Buenos Aires, le “tira” el auto encima a una señora que cruza por una esquina y la insulta cuando termina de pasar. No nos llama la atención…
Un grupo de delincuentes, como “pirañas”, roba y lastima a un señor, un día de semana a las seis de la mañana, en una parada de colectivos sobre la Av. Calchaquí en Florencio Varela. A algunos tampoco les llama la atención…
Hay cierta “normalización” de la violencia en Argentina… Violencias de todo tipo que circulan en nuestro trajinar diario y que posiblemente por sobreexposición, muchos ya no las consideren, violencias…
Y si vivimos en una sociedad violenta ¿Qué haría que la escuela se mantuviera al margen?

2.- Hoy todo es bullying… (también más allá de la escuela)
Afirmación absolutamente falsa… El bullying es un caso especial de la violencia escolar. Específicamente referida a chicos y adolescentes. Hay una importante diferencia entre tener una experiencia ocasional de “violencia escolar” a verse involucrado, como víctima o agresor, en fenómenos prolongados y crueles de acoso escolar sistemático o bullying.
Por lo tanto, es bullying sólo cuando cumple con ciertas condiciones para que lo sea.
Es indispensable que tengamos en cuenta la diferencia para no convertir todo en una “caza de brujas”...

3.- Hagamos leyes que no se cumplan
Los supuestos casos de bullying sensibilizan al público y disparan un embustero mecanismo: un grupo de decisores políticos se “monta sobre la ola”, acrecienta la “naturalizada” y desenfrenada tendencia argentina a crear marcos normativos para todo y la gente termina pidiendo una ley para resolver el problema. Una ley que finalmente sólo abonará a incrementar la “inflación legislativa”… Hermosa metáfora: un pueblo que pide o un poder político que ofrece leyes en un país donde la ley no se cumple…
 

4.- ¿Sirve una ley?
¿Querrán convertir la violencia escolar en delito? ¿Criminizaremos las relaciones dentro de una escuela? ¿Querrán decirle a la escuela lo qué “debe hacer” y se ha olvidado?
Si leemos uno a uno los once artículos de la Ley 26.892 aprobada el 11 de septiembre de 2013 (todavía no reglamentada) nos encontraremos con que no existe un solo aporte, una sola acción novedosa que no pueda ser definida y puesta en práctica por el ámbito escolar o por los ministerios provinciales… De hecho, todas son puestas en práctica, con diferentes resultados. Es más, hasta el "hecho novedoso" como es la creación de un teléfono 0800 para recibir denuncias sobre violencia escolar es una facultad que ya tiene cualquier ejecutivo, nacional o provinciales… Por otra parte, no he encontrado trabajo de investigación alguno que demuestre que la aprobación de una ley, por más reglamentarista que esta fuera, haya modificado el problema, en algún país del mundo.

5.- El asedio a la escuela
En estos días un Tribunal de Comodoro Rivadavia, Chubut, a pedido de una madre, le permitió a una alumna pasar de año a pesar de tener tres materias previas.
Cosas tan increíbles como éstas suceden cada vez más a menudo. Recurrir a la Justicia es la opción para pedir por lo que se cree justo. Si bien en muchas circunstancias lo es, judicializar hechos no judicializables está reflejando una sociedad que tiende a no aceptar las normas, ni el fracaso. Con la irrupción en los medios de lo que algunos llaman bullying esto volvió a aparecer. Así, los padres descalifican el trabajo y la autoridad de los maestros. El fracaso, entonces, es del otro: en este caso, la escuela, los maestros. Y mientras esto sucede, quizá una consecuencia, se produce una reivindicación individualista que deja de lado los intereses colectivos y reclama que el derecho de las instituciones se acomode a los derechos subjetivos.

6.- La violencia ¿es “algo nuevo” o “algo viejo”?
La violencia en el ámbito escolar es un hecho histórico. Durante siglos el maltrato ejercido por los maestros contra alumnos era respetado por padres y madres. Hasta que dejó de serlo. El maltrato entre pares siempre existió. Lo que me preocupa ahora es que algunos crean que esto es un fenómeno nuevo, producto de la violencia de chicos malos, crueles y despiadados que ven demasiada televisión, que juegan demasiados videojuegos o que odian al diferente desde la cuna…

7.- Volver a enseñar. Que vuelvan los adultos!


Desde lo educativo, hay una única solución: la escuela tiene que volver a enseñar. Y para volver a enseñar además de un programa educativo claro tiene que volver a “ser habitada” por adultos. Para que haya adultos tiene que haber docentes que quieran ser “los adultos de la escuela” y con ello recomponer la relación de asimetría entre “el que enseña” y “el que aprende” (única forma de que haya Educación) y que la “sociedad de los adultos” que envía a las nuevas generaciones a la escuela (los papás también son adultos, ¡aunque Ud. no lo crea!) vuelva a confiar en ella y en ellos… Un trabajo de toda una sociedad pero que los docentes deben respaldar con sus acciones, en el día a día…

8.- Autoridad, legitimidad y respeto a la ley: deuda de la Democracia
La última Dictadura nos dejó como herencia, por refracción, una diluida y conflictiva relación con los conceptos de autoridad y legitimidad. Treinta años pasaron de la vuelta de la Democracia y todavía, los adultos, no hemos podido reconstruir este concepto de autoridad y legitimidad... (Sí, los que no pudimos fuimos también los adultos...) Un trabajo en el sentido de reconstruir la autoridad y legitimidad democrática y el apego a las normas reportaría beneficios no sólo en el ámbito escolar…

9.- “Todos somos chicos, todos somos lúmpenes”
“Algunos descubrieron el Conurbano en estos últimos días”. Algo así decía un tuit que leí en “estos últimos días”… Parece como que nadie ha caminado por algún barrio marginal de la Ciudad de Buenoss Aires, del primer o segundo cordón del Conurbano o de algunas de las ciudades grandes o medianas del interior de nuestro país. Es posible que así sea en estos tiempos... Esa frase me pareció buena para introducir dos conceptos...

Varios sectores de la política, con ayuda de intelectuales orgánicos, han levantado un discurso y propuesto una acción que reproduce la infantilización de la sociedad que se manifiesta en la perentoriedad de la demanda (“lo quiero ahora, lo quiero ya”), en los altos grados de irresponsabilidad respecto de lo societario (“primero yo”), en el hedonismo primario (“así me gusta”)... “Inclusión a través del consumo’ y mientras haya”. Presente continuo, sin construcción individual y colectiva de futuro”...
Por otro lado, no hace falta mucha lucidez para descubrir en el discurso esa “niñerías” de la política vernácula: mentiras fantasiosas e ingenuas; teatralidad; vocabulario y lenguaje ínfimo; interminable repetición de los mismos relatos... Infantilización de una sociedad donde “todos somos hijos de una misma madre”
Por último, un fenómeno asociado: la creciente lumpenización (Sí, un término marxista). Un país que se lumpeniza, es un país que pierde dignidad y fortaleza, deviene en una sociedad violenta, transgresora de la solidaridad social y destinada a ser manipulada por los poderes fácticos que siempre actúan fuera de la legalidad… Lumpenizacion detonada desde lo económico, con pobrezas que crecen, que empujan a la violencia. Con el flagelo de la droga, la pasta base, el “paco”, consumido o traficado en pequeña escala, que hace presa a los jóvenes en las poblaciones que alguna vez albergaron a una clase trabajadora. Por cierto, no todos los jóvenes están “quemados”, pero la falta de calificación laboral por deficiencias educativas, el déficit de empleo estable o bien pago, hace que muchos jóvenes prefieran el camino del microtráfico, el guardaespalda o matón del que maneja el “negocio”… Jóvenes que nunca vieron trabajar formalmente a su abuelo, a su padre…

Comentarios

  1. ¡Muy bueno el articulo! por supuesto como viejo retrogrado coincido plenamente, hay que volver a hacer de la escuela simplemente eso; una escuela, pero por supuesto hay quienes partiendo de un análisis con imposturas intelectuales pretenden seguir con este estado de cosas por que les resulta negocio tanto en lo materia como en lo político.-

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  2. Estoy de acuerdo y creo que la autocritica exacta para iniciar una mejorar sociedad es reconocer nuestro infantilismo en el debate, la superficialidad del analisis y la conclusion elemental de encasillar en derechas e izquierdas, en nosotros y ellos, ricos y pobres, etc. La educacion no arrglará desde abajo hacia arriba, es imposible Oscar Delgado

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  3. NO tengo el gusto de conocerte personalmente, pero a través del twiter, y sobre todo de este articulo me siento profundamente identificado con la manera de encarar este y otros temas sobre educación principalmente, este escrito tuyo, no tiene desperdicio y si me lo permitís, me gustaría copiarlo en mi facebook, por supuesto mencionando la fuente.-

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  4. Es todo suyo M.Kowaski°!
    Abrazo grande y muchas gracias...

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  5. Hola Flavio, soy Ambientereal de TW. Hace un tiempo vi mulras consideradas "ridículas" en España y mostramab que se multó a un conductor por llevar una muñeca inflable vestida con anteojos de sol y con el cinturón puesto en el asiento del acompañante. Aparentemente no parece algo malo pero sucede que ir con acompañante le otorgaba ciertas prioridades en la autopista. En el caso del bulling hay que indagar cada caso y ver las causas y las "modas". En la época de Alfred Hitchcock algunos sicólogos opinaban que la violencia aumentaba por el cine, y el (Alfred) lo negaba. Visto lo que sucede desde la popularización de la televisión y luego con internet, yo creo que lo que se ve en los medios influye de manera decisiva en el comportamiento de la gente incluido el bullung.

    Enorme saludo

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