Doce ideas para convertir la Educación en cuestión estratégica de país.

Hace algunas horas Mauricio Macri presentó un listado de 6 temas generales con el objetivo de avanzar en el diseño conjunto, con las fuerzas políticas de oposición, de un programa de políticas de Estado para derrotar al oficialismo en las elecciones del 23 de octubre próximo. Al momento de publicar esta entrada ya había varias respuestas al catálogo propuesto. 1 - 2 - 3
Más allá de la discutida conceptualización de "qué es una política de Estado", hace unos días que venimos intentando sintetizar algunas líneas y aportes al debate en el segmento Educación. Aún incompleto, siempre provisorio y en construcción creímos necesario publicarlo en el blog.
El mismo es producto, en su mayor parte, del constante intercambio de años en el trabajo cotidiano, con dos maestros de la Educación argentina como son el Prof. Mario Giannoni y la Lic. Susana Martín. Para ellos mi agradecimiento por su amistad y sus enseñanzas…
Son 12. Podrían ser 6 o 24. Es difícil sintetizar un contexto socio-educativo de grandes cambios y novedosas demandas que interrogan a los sistemas educativos desde sus políticas y desde sus prácticas. El desafío se ha convertido en una cuestión central y estratégica en nuestro país y en todos los países de la región. Revertir los  fuertes procesos de exclusión, desigualdad e inequidad, con los límites que tienen los sistemas educativos ante las dinámicas societales, nos hace interpelar a la sociedad en su conjunto y al sistema en particular e identificar modos de promover nuevas prácticas educativas que sitúen el derecho a la educación en el centro de la escena social.
1.- Educación: Responsabilidad colectiva de la Sociedad.
La Educación es el compromiso que una sociedad reanuda con cada nueva generación. Como no se pide permiso para vivir, tampoco se pide permiso para educar y educarse. Educar es ofrecer saberes: saberes para entender, para hacer, para crear, para inventar, para trabajar, para soñar, para vivir con “el otro” en paz, saberes para poder pensar y accionar sobre nosotros mismos y el mundo que nos rodea, a partir de principios éticos y criterios morales. Una sociedad democrática es, por definición, una sociedad de aprendizajes compartidos.
2.- Educación: no es una variable independiente.
Desmontar la relación causal, directa y unidimensional que plantea el “optimismo pedagógico” ligado a la modernidad, tanto en el discurso (imaginario) popular, como en quienes toman decisiones en el ámbito educativo. No tendremos una economía moderna y una sociedad integrada sólo de la mano de lo educativo. La Educación no logra las transformaciones que lo social y lo económico destruyen.
3.- Estado inteligente.
En el marco precedente un Estado dispone de todos sus recursos, especialmente del más rico e importante, su gente, urdiendo una red de servicios que movilice todas las capacidades educativas, científicas, tecnológicas y culturales en pos de la mejora constante de la calidad de vida de sus ciudadanos. El imperativo: imaginar, proyectar y ejecutar políticas integradas de desarrollo social y productivo. Por lo tanto, una política educativa en sentido amplio supone políticas de comunicación, de salud, de trabajo, de vivienda, de la memoria. Construir la mejor escuela pero trazar una calle, hacer cloacas, iluminar un barrio, acercar conectividad, mejorar el transporte y la salud, promover nuevas formas de trabajo y capacitar a los trabajadores; todo forma parte de la mejora en Educación.
4.- Política para una Educación “a lo largo de toda la vida”.
En este marco Educación es más que “sistema escolar”. Es necesario superar la tradicional mirada “escuela-céntrica”. Educación Permanente, sin perder de vista el tramo formal como sustancial en la construcción de competencias básicas de aprendizaje (aprender a aprender). Proyectar, en definitiva, una Educación “más allá de la escuela”.
5.- El que aprende: centro de la política educativa.
Los sistemas educativos modernos se organizan para satisfacer el derecho de los que aprenden. Los derechos de otros actores se subordinan a éste. Cuando hablamos de Educación, hablamos de salarios docentes. Cuando hablamos de Educación, hablamos de los edificios. Cuando hablamos de Educación, hablamos del resultado de las evaluaciones de calidad. Difícilmente, hablamos del que aprende, que aprende, como aprende, para qué aprende.
6.- Recuperación del concepto amplio de obligatoriedad
En los últimos años el concepto ha tenido fuertes mutaciones. Hoy desde la perspectiva del derecho social, es el Estado el garante y responsable de implementar y sostener la efectiva extensión de la escolaridad obligatoria hasta el nivel secundario. Algunos plantean llevar con esta misma lógica, la obligatoriedad al nivel pre-primario también. Pero obligatoriedad, además implica derechos y deberes. El derecho del que aprende a aprender, el deber del padre de enviar a su hijo a la escuela. El deber del que aprende a estudiar. En sí, un Estado que supere el rol de “garante del servicio” y pase a garantizar educación de calidad para todos. Una sociedad que realice todos los esfuerzos por cumplir con el objetivo.
7.- Nueva ciudadanía.
Cada una de las rupturas en la historia mundial tuvo su correlato en educación. Planeta cada vez más y mejor interconectado, ruptura espacio temporal, desdibujamiento de la fronteras público-privado, Estado como organización territorial dentro de organizaciones continentales. Un Estado-Nación puesto en crisis, también pone en crisis nociones centrales para la Educación: los conceptos de ciudadanía y de subjetividad. Repensar la educación para que exprese y acompañe una nueva ciudadanía global derivada de los Declaración Universal de los Derechos de Humanos de 1948 y la ética de la alteridad (responsabilidad por el otro).
8.- Derecho a la educación: más que el derecho “a acceder o permanecer en la escuela”.
Inclusión y Calidad, dos ejes medulares vistos como uno solo, sin fragmentación, especialmente para los sectores más vulnerables. De los dos, la calidad es fundamentalmente una responsabilidad propia del sistema educativo: cultura de la evaluación de procesos, resultados, rendimiento de los alumnos, programas educativos, materiales curriculares, práctica docente, instituciones, sistema en su conjunto y la propia evaluación con el objeto de mejorar la valoración y la toma de decisiones en Educación. Pero la inclusión no es exclusiva responsabilidad del sistema educativo. Sólo lo es parcialmente. Hay que mejorar el impacto de la fuerte expansión de programas de atención a grupos en riesgo educativo para garantizar retención escolar (becas estudiantiles, ayudas escolares y otras alternativas) que se multiplican a nivel nacional, provincial y municipal pero fundamentalmente es necesario explorar otros formatos y procesos educativos realizados en contextos no escolarizados, que apoyados en las tecnologías de la información y la comunicación, superen la tradicional forma escolar, atendiendo demandas educativas de alumnos, padres, comunidades y otros actores de la sociedad.
9.- Educación para los que no están incluidos.
Es momento de “incluir” a aquellos que el propio sistema difícilmente incluya. Parece un juego de palabras, pero no lo es. El sistema escolar no se transformará con la velocidad que requiere la formación y capacitación que necesitan miles de jóvenes y adultos. Por ello a la mejora de la calidad de los aprendizajes de aquellos que están incluidos hay que sumar el desafío que se presenta con aquellos que no lo están. Para todo esto habrá que perseverar en la reconstrucción de un escenario de mayor justicia social que brinde la posibilidad de una universalización de la educación y en el marco de una política de calidad y metodologías flexibles, diseñar estrategias escolarizadas y semi-escolarizadas, procesos convencionales y no convencionales de aprendizaje con el fin de alcanzar a todos.
10.- Formación inicial y continua de calidad para los que enseñan: una cuestión estratégica
No se puede realizar una transformación como la que se pretende sin la participación activa y central del que enseña. Para eso es sustancial un cambio en el modelo de formación inicial y continua de los docentes con fuerte impronta en la utilización de las tecnologías en Educación. Mejorar la calidad educativa no es solo cambiar los planes de estudios, ni solo aumentar salarios docentes, ni siquiera solo reducir el número de alumnos de los grupos escolares, sino elevar la calidad de los maestros. Una posible estrategia que se plantea es la implementación de una verdadera política de incentivos diferenciales conjugados con una mayor exigencia formativa a la hora de definir el acceso a la docencia. Esto deberá ser conciliado con un profundo análisis sobre el real impacto de los actuales mecanismos de incentivos.
11.- Superación de la disputa pública – privada.
Las reformas tienden a ocuparse exclusivamente del sistema escolar público (¿asumen por defecto que éste es el que frecuentan los pobres y el único que requiere mejorarse?) y refuerzan estereotipos y dicotomías (“educación pública es mala y educación privada es buena”) que no se corresponden con la realidad. Debemos pasar de un modelo competitivo a un modelo colaborativo entre ambos tipos de gestión, siempre ambos supervisados por el Estado: el sistema educativo es uno solo.
12.- Transformación del nivel secundario
El mandato fundacional del secundario, hace más de 100 años, fue la formación de élites, bajo una racionalidad de puente a la universidad o la formación de cuadros intermedios de la sociedad: técnicos y administrativos para una burocracia pública u organizaciones productivas de bienes y servicios. Esta racionalidad selectiva definió dispositivos pedagógicos: clase, asistencia, organización de la convivencia, sistema de exámenes. La respuesta del sistema a problemas de aprendizaje o conducta: repetición, exclusión o autoexclusión. La adaptación la hacía el alumno. Hoy el principal desafío del nivel debe ser encontrar un nuevo sentido, una nueva misión. En un nuevo tiempo, una cultura tecnológica, nuevas subjetividades juveniles debemos repensar el derecho a un paquete mínimo de competencias, saberes y actitudes para todos, que transformen al individuo en sujeto no sólo pensando en el mercado de trabajo. Ciudadanos conscientes, libres, autónomos para participar y perfeccionar las sociedades democráticas que buscamos consolidar. Heterogeneidad como norma. Inclusión con diversidad. Experiencias educativas interesantes y relevantes que mejoren la calidad de los aprendizajes de ciudadanos y trabajadores.
NOTA: queda la expansión de la jornada extendida o completa en los niveles primario y secundario. Creemos que este como otros son elementos que pueden y deben formar parte del debate pero en un nivel instrumental.

Comentarios

  1. Flavio, una verdadera plataforma.Nadie podrá decir que no está escrito lo que una fuerza reformista debe hacer en materia educativa.

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  2. Flavio,comparto tús reflexiones ,me parece fundamental la idea de centra la Educación en quien aprende y poder ir modificando estereotipos que sólo refuerzan lo instituído,en una Educación de calidad ,con su obligatoriedad,en esa educación que le generen al que aprende experiencias sustantivas abiertas a la inteligibilidad del mundo.Y por supuesto como plateas acompañado por las demás políticas que permitan realmente la mejora de esta Educación
    Fabiana Mora

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  3. Flavio,
    Felicitaciones , ya era hora que desde la oposición empiecen a proponer alternativas.

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  4. Flavio quería, primero agradecerte por la invitación vía faceboock y segundo felicitarte por los diferentes puntos elaborados. También debo agregar que el punto número 11 es una de las grandes barreras a vences (es decir el estereotipo de la escuela publica), porque a mi criterio la educación es un servicio que debe de ser brindado por el estado para garantizar equidad.
    También te paso dos chivos, el primero es el trabajo de los chicos del documental "La educación prohibida" (http://www.educacionprohibida.org.ar) y el segundo es la organización del congreso de educación de la Juventud Radical a cargo de nosotros (la JR en Lucha) que hace tiempo venimos preparando, pero sin fecha aun.

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  5. Flavio;

    Buen artículo, muy bien escrito. Es la agenda que uno tiene en la cabeza .... pero cuando se llega a la gestión está agenda (tan estrategica) .... lamentablemente choca con una "coyunturalidad asfixiante" (edificios insuficientes y mal equipados, disputas sindicales, maraña administrativa, etc). Esas barreras grises e insuperables (hasta ahora) que nos impiden avanzar por esta otra agenda tan clara que has expuesto

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