Sobre “tomas de escuelas” y presupuestos no ejecutados

Nadie puede estar de acuerdo con que un adolescente ocupe su tiempo en tomar establecimientos educativos, no concurra a clase o impida que otros lo hagan en vez de estar aprendiendo y divirtiéndose como debería ocurrir con cada chico de nuestro país. Una gran mayoría de los adultos esperamos que esto suceda de esta manera. Entonces es responsabilidad de los adultos que las condiciones materiales para aprender se den sin necesidad de que los chicos tengan que pelear por ellas.
En las últimas dos semanas un total de 26 escuelas medias estuvieron alternativamente “en toma”. No es nueva esta situación. Es bien conocida por esta misma gestión. De hecho por problemas de otro tipo esta gestión tuvo una “escuela tomada”, la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano en Villafañe al 1300 en la Boca, durante casi 7 meses a finales del año 2008 y principios del 2009. Es cierto allí no hubo suspensión total de clases (en el medio estuvo el receso estival) pero la “norma” fue la “toma” y el gobierno de la Ciudad terminó avalando el procedimiento al momento que dio por terminado el conflicto brindando satisfacción a cada uno de los reclamos por los que se había originado el conflicto. Como anécdota durante todo ese tiempo parte del personal de esa escuela que fue considerado “persona no grata” tuvo que cumplir tareas en otros lugares del sistema ya que se les prohibió la entrada al establecimiento. Sí, aunque parezca mentira esto ocurrió durante esta misma gestión. Otro ministro pero el mismo Jefe de Gobierno. El problema en sí y la solución al mismo podría ser parte de otro post en el que se podría mostrar errores en la toma de decisiones frente a la conflictividad del propio sistema.
Dejando este hecho de lado sólo como un suceso lamentable y signo de una forma de gestionar los conflictos, hoy estamos ante otra situación en la que se encuentran centralmente los chicos a los que nos gustaría ver en breve, ciudadanos de nuestro país..

Múltiples son las herramientas que un Estado tiene para encontrar soluciones que satisfagan a todos, cumpliendo primordialmente con la ley y administrando los conflictos. No me parece atinado proponer aquí soluciones al conflicto en sí, cuando son otros los que deben administrarlo y seguramente poseen mayor información que yo sobre el minuto a minuto. Sí creo que puede ser un buen momento para realizar algunas observaciones sobre uno de los reclamos que los alumnos hacen durante las tomas: el tema infraestructura.
Separo este tema de todos los demás. En principio porque hay algunos chicos que en el afán de generar mayor confrontación no se dan cuenta que hay temas que no pueden ser resueltos en el marco del propio conflicto (el “Fuera Macri” y otras consignas que generan enojos de algunos que las utilizan para devaluar reclamos legítimos). También porque el tema de la infraestructura escolar fue -es y parece que será- el “leit motiv” de un gobierno que intenta mostrarnos la eficiencia y eficacia de sus equipos, que resuelven, día a día, cada uno de los problemas que esta ciudad tiene desde hace décadas, desplazando el eje de “lo educativo” de los que aprenden y enseñan a “las cosas materiales”, bien cuantificables. En este caso los edificios.
¿Se hizo mucho o poco en infraestructura escolar? ¿A quién creerle? ¿A los que esgrimen las casi mil “ambiguas” obras realizadas en las escuelas de la Ciudad? ¿A los que muestran escuelas sin gas y techos derruidos? ¿Quiénes son visibles ante problemas de infraestructura? ¿Los que son siempre visibles o hay otros actores? ¿Tan mal estaba la infraestructura antes y mejoró ahora? ¿O no estaba tan mal y sigue tan mal como estaba al 10 de diciembre de 2007?
Sería muy difícil poder comparar una por una todas las escuelas de la Ciudad. En particular porque el Ministerio de Educación tiene a su cargo, entre propios y alquilados, casi 800 edificios. Todo un número. Pero por suerte existe un Presupuesto anual y su ejecución que aparece todos los años en lo que se llama “Cuenta de Inversión”. Allí cada gestión debe demostrar en que gastó cada peso de los recursos que la Legislatura le otorgó como crédito. Por lo tanto todos los años, terminado el año fiscal, se puede chequear cuánto se acercó o no, la expectativa a la realidad, en términos de lo que el Ejecutivo gastó en cada rubro. Incluso en infraestructura. Por último, para el período del 1° de enero y el 31 de diciembre de cada año hay herramientas trimestrales que van mostrando como se van comprometiendo y utilizando los recursos a lo largo del año en curso. Por lo tanto tomando estos dos materiales (Cuenta de Inversión e Informes trimestrales de ejecución) podemos realizar una evaluación mucho más acertada de la eficiencia de las gestiones. Es lo que intentaremos hacer: mostrar, en parte, cual fue el comportamiento durante los últimos 13 años del presupuesto educativo en infraestructura y su ejecución y que pasó especialmente en estos últimos tres años.
El resultado de la confrontación de información muestra que la Ciudad desde hace varios años viene haciendo “agua”… (no sólo porque “se llueven” los techos de las escuelas).
Veamos el siguiente cuadro que muestra el comportamiento de la ejecución presupuestaria en Infraestructura escolar a lo largo de los últimos 13 años
 
Años 1997-2008: Informes de Cuentas de Inversión - GCABA
Año 2009: Ejecutado al 31/12/2009 - Fuente: Informe de Ejecución del Presupuesto - ASAP - Asoc. Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública

Como primer vistazo observamos que los tres primeros años 97-98-99 los porcentajes se encuentran por encima del 90% bajando en forma muy abrupta a partir del año 2000, hasta lograr el índice más bajo en el año 2002. Ese y el año anterior son años muy particulares ya que a la ineficiencia propia debe sumarse la crisis en la economía de nuestro país (es difícil ponderar el peso que tuvo uno u otro en el comportamiento de la ejecución). Sin embargo, posteriormente aún con el crecimiento y mejora de las condiciones económicas no se nota una mejora sustantiva hasta el año 2006 y 2007 en la que vuelve a porcentajes análogos a los de fines de los 90. Llamativamente a partir del año 2008 y con condiciones similares de crecimiento los valores vuelven a sufrir un marcado deterioro.
Como segundo elemento vemos que la información nunca es brindada en moneda constante. ¿Qué quiere decir esto? Si tomamos la información tal como es presentada pareciera que existe un fabuloso incremento a partir del año 2003 en la inversión. Para corregir esta distorsión y poder comparar hemos deflactado los valores incorporando el valor real de la moneda para cada año. Lo que se hace es convertir “valor nominal” en “valor constante” de acuerdo a los índices de variación del IPC y el cambio de la “pesificación”, tomando como año base el año 2008. Los índices fueron tomados del INDEC hasta el mes de abril de 2007 y a partir de esa fecha se han tomado como referencia los que elabora Buenos Aires City, el Centro de Investigación en Economía y Finanzas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.
Años 1997-2008: Informes de Cuentas de Inversión - GCBAAño 2009: Ejecutado al 31/12/2009 - Fuente: Informe de Ejecución del Presupuesto - ASAP - Asoc. Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública
Valor IPC: Abril de 2008 = 100

Este cuadro nos muestra por lo tanto que entre el 2000 y 2005 no sólo hubo una baja en la ejecución. También hubo una fuerte desaceleración en la inversión en moneda constante. Sin dudas a partir del 2003 y muy marcadamente en el 2006 se revierte la tendencia con una nueva etapa ascendente. Lo llamativo es que el año 2009 muestra un nuevo retroceso que sumado a la ejecución al 30 de junio de 2010 se convierte en una nueva tendencia de desinversión en infraestructura escolar. Una salvedad: hasta el año 2001 la Ciudad se manejó dentro de una economía marcadamente influenciada por la recesión que vivía todo el país, con un pico de crisis 2001 – 2002, mientras que a partir de mediados del año 2003 se da el modelo, por el contrario, de recuperación y expansión de la economía.
Por último, y dejando abierto el debate sobre la ejecución, no queríamos dejar pasar lo que ocurre en el año actual, aún faltando poco más de 4 meses para que culmine. Aquí la comparación será con la misma gestión Macri. Para ello tomaremos los informes trimestrales al 30 de junio de cada año 2008, 2009 y 2010. La idea es comparar el porcentaje de crédito comprometido en obras en ejecución o próximas a ejecutar para cada año y lo efectivamente pagado por ellas a esa fecha (devengado). Aquí presentamos el siguiente cuadro:

¿Qué nos muestra este cuadro? En principio, recordemos que en los años 2008 y 2009 la ejecución presupuestaria total fue del 47,4% y 53,5%. Esto en principio nos podría hacer sacar una primera inferencia: todo lo que no se comprometió hasta el 30 de junio de cada año difícilmente se ejecute durante ese mismo año. Pero lo más llamativo es lo que se comprometió durante el primer semestre de 2010 (sólo 12%). Si comparamos 2008 con 2010 veremos que será muy difícil que manteniéndose el presupuesto sin que lo “poden” con derivación de fondos a otras partidas con el fin de “ajustar” los números finales, el pronóstico es que hacia fin de año nos encontraremos con una ejecución realmente muy baja.
Finalizando (final bien abierto para seguirlo en otros post) la respuesta rápida del actual ejecutivo puede ser: “lo que se muestra al 30 de junio del 2010 no es real ya que en agosto se comprometió $xxxx que se ejecutarán a lo largo del año”. Puede que algo más aparezca el 30 de septiembre y al 31 de diciembre. Algún funcionario anunció en los últimos días, que hay varias obras en período de preadjudicación y adjudicación (no habría que dudar de ello) pero seguramente no habrá grandes cambios en la ejecución. Lo que por ahí desconoce ese funcionario es que las obras que están para adjudicarse tienen comprometido presupuesto, sino no podrían haberse licitado…
Esta demostración de ineficiencia en el gasto de las partidas podría derivarse de diversas causas que deberían ser estudiadas para poder ser modificadas y mejorar los niveles de ejecución en el área. Una de ellas creemos que podría tener que ver con los temas tratados en el post anterior.
El ejecutado final lo tendremos con la presentación formal en mayo del año entrante. Sólo nos queda mostrar algunas evidencias y abrigar la esperanza de que la gestión mejore.

Comentarios

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  2. Muy bueno Flavio, te dejo mi blog
    www.afterlumpen2.blogspot.com

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  3. Indudablemente la mejor gestión de Infraestructura fue la del año 2006, principios de 2007 que logra cuadruplicar el presupuesto y llegar prácticamente a un 90% de ejecución partiendo de un bajo piso en el 2005....
    Sería bueno reconocer esa gestión........no

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  4. Que lástima "Anónimo" que seas anónimo. Si es cierto ello. También demuestra que el área necesita una continuidad. Toda obra tiene un camino crítico y si se corta el problema es volver a poner en movimiento... Como un alto horno: si lo apagás, cuando lo prendés tenés que esperar a que tome la temperatura justa para realizar la primer colada... La próxima decime quien sos y será más fácil llegara coincidencias (o no).

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